Los niños de la cárcel

Pablo tiene un año y medio y unos ojos grises enormes. Mira serio a María, que intenta sin éxito hacerle sonreír. Permanece impasible a las carantoñas. No tuerce el gesto. Ni para reír ni para llorar. Su vida transcurre entre los muros de la cárcel de Aranjuez, donde vive junto a su madre presa. Parece más adulto que la mayoría de los adultos que le rodean.

De esta manera empieza un artículo en elmundo.es donde cuentan como las mujeres presas tienen derecho a tener entre rejas a sus hijos de hasta 3 años de edad. Es obvio que existen casos difíciles donde las mujeres entran ya embarazadas a las prisiones, pero luego están los casos inexplicables donde conciben a sus hijos en la cárcel. ¿Qué madre querría algo así para su hijo? Pues la respuesta es muy fácil, y es que al tener a su hijo en prisión, las madres presas disfrutan de condiciones más suaves.

En mi humilde opinión, una presa nunca debería tener derecho ni a tener ni a concebir a su hijo en prisión. Hoy en día existen alternativas temporales mucho mejores para estos niños, como por ejemplo, las familias de acogida. Pero lo que veo claro es que un niño, nunca, jamas debería de estar cumpliendo condena como su madre, cuando lo que necesita es sentir un ambiente familiar, rodeado de felicidad.

Cada vez que lo pienso me doy más cuenta de que algo tiene que ir muy mal en esta sociedad para que se permitan situaciones como estas, me quedo helado solo de volver a pensarlo. Hay que ver como es la vida, mientras unos nacen en la cárcel y pasan 3 años con su madre presa, otros nacen en hospitales sintiendo el calor y el amor de sus padres. ¡¡¡¡Que injusta es la vida!!!!

Hay 6 Comentarios en esta entrada

  1. Begoña
    21 de Febrero del 2007 a las 2:43 pm

    Sinceramente yo pienso que sus madres no les quieren tanto como ellas creen, sino no le desearían a sus hijos ese tipo de vida.
    Y si están más de 3 años en la carcel? que hacen con el niño? a cambiarle la vida con esa edad…y todo lo que se pierde ese niño?

  2. markdbd
    21 de Febrero del 2007 a las 4:26 pm

    Entonces al niño lo mandan a un centro de acogida.

  3. Marco A Mateos
    1 de Marzo del 2007 a las 12:03 am

    Hola Marc.

    Lamento decirte que discrep y mucho sobre tu post.

    Por pasos:

    1.- Las mujeres presas con hijos no tiene un regimen de vida mejor.
    2.- La alternativa a dejar los niños en centros de acogida, es una opcion que ni te puedes imaginar como es, amen de dejar al menor, menor de tres años, en una situación mucho mas dolorosa de un copceto que no entiende aun, la carcel.
    3.- El trato y el compañerismo de las mujeres con las presas con hijos, incluido el de las porpias funcioanrias hacen que su vida trasncurra como merece, en un mundo de juegos, de atenciones, que probalemnte no tendra en ese entorno, que tu planteas.

    Asi pues, la concepcion equivocada que da tu articulo quizas con una ligereza fruto del desconocimiento, y de la desinformación que has tenido, es incorrecta.

    Jamas pienses que lo hacen por un mejor trato. Lo hacen simplemente porque creen que es lo mejor.

    Al mismo tiempo, informarte de que hay muchos estudios sobre este particular, y que ellos se valoran otras cuestiones, mas lejanas que el sectario artiuclo que has leido, y que tiene que ver con otros parametros como lso que te he expresado, y otros, de caracter economico-social, dependencias, etc.

    Quizas si hubieras vivido en tus carnes lo que es estar en un centro de acogida, eufemismo muchas veces, de lo que en mi eqopca era una inclusa o un internado, fabrica de personajes con graves dificultades, sociales, personales, no tendrias esa opnion al respecto.

    Lo problematico, seria decir: ¿proque existe la carcel? ¿Porque esas situaciones?

    Marc, la vida es mas dura de lo que puedas imaginar, y aunque trabajo a tu lado, quizas no conozcas mi historia, y te invito a dialogar un dia conmigo sobre este particular, la carcel.

    Un saludo.

  4. Marco A Mateos
    1 de Marzo del 2007 a las 12:06 am

    Por cierto, lo de Pablo, es una utilizacion parcial y mezquina de un individuo, cuyo problema puede ser otro, y no el que tratan de presentar.

    Yo he conocido mas de 20 niños en su situacion, he convivido con ellos, los he visto en las comunicaciones, he jugado con ellos, y puedo decirte que eran felizes.

    Su infelicidad, llegaba el dia que cumplia 3 años, cuando se iba al centro de acogida.

    Lo siento me ha llegado al alma.

  5. markdbd
    1 de Marzo del 2007 a las 10:52 am

    Hola marco,

    No digo que un centro de acogida sea una buena solución y tampoco lo sé, porque como bien dices, me falta experiencia. Si te puedo decir que una buena solución temporal es una familia de acogida. La primera persona que ha comentado en esta entrada tiene 2 niños en acogida y te puede asegurar que todas las partes están felices, y los niños reciben en todo momento el amor que necesitan y sobretodo sin percibir el ambiente de una prisión. Y esto último si te lo puedo decir por experiencia, ya que estuve un año y medio como profesor de informática en la cárcel de trinitat vella en Barcelona, y en todo ese tiempo si me pude hacer una idea del entorno que reina en una prisión.

    Marco seguro que existen madres presas que cuidan, quieren y atienden como debe de ser a sus niños para que estén bien en la carcel, pero estoy convencido de que existen otros muchos casos donde la finalidad de tener al hijo en la prisión es completamente otra. Y si a las presas madres no se les suaviza sus condiciones por tener a su hijo con ellas, entonces con más razón pienso lo que pienso.

    Separar a una madre de su hijo es muy complicado y todas las partes pierden, pero pienso que siempre hay que mirar por el bien del menor y no creo que lo mejor sea dejarlo en prisión por muy bien que se porten las presas, funcionarias, etc…

    Encantado de sentarme un día contigo para hablar de tu experiencia, pero eso sí, tomando unas cervezas.

  6. Marco A Mateos
    1 de Marzo del 2007 a las 7:31 pm

    Hoy no es un gran dia pra mi, pero te acepto la conervsa, las cervezas, y en cierta media me alegra que me digas que tu experiencia paso por alli.

    A mi me salvo, el primer curso de informatica que se dio en una carcel española, en el año, 1988.

    Desde entonces, mi vida tiene otro sentido.

Deja tu comentario